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Cómo alimentarse cuando estás lesionado y mejorar la recuperación

Hasta este momento, no hay deportista en el mundo que se haya salvado de tener alguna lesión. Pero además de hacer la terapia necesaria, ir con un médico del deporte, fortalecer los músculos, tomarte los suplementos necesarios, etc, debemos hacer algunos pequeños cambios en nuestros hábitos alimenticios. Aquí verás algunos consejos sobre cómo alimentarse cuando estás lesionado.

Esto pareciera que es obvio, pero no todos lo hacen. Nos olvidamos de que, al momento de sufrir una lesión, nuestra actividad física disminuye y con ello debe disminuir nuestra ingesta calórica.

Para que no se te complique mucho y no tengas que recurrir de forma inmediata al nutriólogo, aquí te damos tres tips esenciales para controlar tu alimentación:

 

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Hidrátate mejor

Como sabes, el 70% de nuestro cuerpo es agua. El agua es la encargada de hacer que las funciones vitales en nuestro organismo se realicen de manera correcta. Nos ayuda a que las articulaciones estén siempre lubricadas, mejora nuestra digestión (hace trabajar mejor a nuestro colon), transporta nutrientes a nuestros músculos y nos ayuda a desechar lo que nuestro cuerpo no necesita. Recuerda, debes tomar al menos dos litros de agua al día.

Consume vitaminas y proteínas

En esta etapa, tu cuerpo va a necesitar ayuda extra para su pronta recuperación. Es por esta razón que te recomendamos consumir los siguientes suplementos:

  • Vitamina C
    • Mejora tu rendimiento y mantiene a tu sistema inmunológico más fuerte.
    • Te ayuda a generar colágeno de forma natural, lo que permite una regeneración muscular más rápida.
  • Vitamina B
    • Convierte los carbohidratos en energía.
    • Aumenta la producción de glóbulos rojos.
    • Mantiene tu sistema nervioso fuerte.
  • Cloruro de magnesio
    • Recupera tus fibras musculares más rápido.
    • Te ayuda a reestructurar tejidos y ligamentos.
  • Proteínas
    • Evita que pierdas masa muscular.
    • Funciona como acelerador en la reparación muscular.

Reduce la ingesta calórica

Este punto, por obvio que parezca, es el primero que perdemos de vista. Y es normal, ya que estamos acostumbrados a comer en ciertas cantidades y ciertos alimentos, según lo requiera nuestro entrenamiento.

Pero en esta ocasión tu gasto energético se verá fuertemente disminuido, lo que significa: bajar la cantidad de calorías a consumir.

Si no quieres ganar peso mientras te recuperas, lo mejor será tener cuidado con las cantidades que ingieres. Parece que este punto no te afectaría mucho en cuanto a tu recuperación, sin embargo, el daño se verá cuando regreses a la actividad, pues sentirás tu cuerpo más pesado y perderás velocidad.

Con estos tres sencillos tips podrás ayudar a tu cuerpo a recuperarse y a regresar más pronto de lo que imaginas a tu actividad regular.

Se recomienda encarecidamente que cualquier cosa se haga siempre bajo la supervisión de un experto. Estas recomendaciones son sólo sugerencias básicas

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