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Romero y árnica: dos alternativas naturales para los dolores musculares

 

Todos tenemos rutinas personales, previas y posteriores a cada entrenamiento. Comer un plátano, tomar mucha agua o bebidas isotónicas (que nos ayuden a recuperar los electrolitos perdidos) y estirar bien nuestro cuerpo para relajarlo del ejercicio.

En lo cotidiano, comer saludablemente y dormir las horas suficientes. Algunos, incluimos el consumo de vitaminas; otros, visitas a kinesiólogos. Pero con tanta variedad de productos en el mercado, de repente, dejamos de lado plantas o hierbas naturales que están a nuestro alcance y que tienen miles de beneficios para recomponernos después de un duro entrenamiento.

Por ejemplo, tenemos el romero. Si bien suele utilizarse para sazonar las comidas, tiene propiedades energizantes que nos ayudan a activar la circulación de nuestra sangre. Su ingesta cotidiana también ayuda a eliminar dolores musculares.

¿Cómo podemos tomarlo? Basta con una cucharadita de romero en una taza de agua caliente; se puede beber desde una hasta tres tazas diarias; una buena técnica es sustituir una o dos de las tazas de té tradicional diarias que consumimos por la infusión de romero.

Por otra parte, les presentamos (si es que aún no la conocen) a la hierba estrella para todo deportista: su nombre es árnica y tiene muchas funciones para quienes practiquen cualquier tipo de deporte.

Cuando desarrollamos alguna actividad física extenuante, nuestros músculos se inflaman por el ejercicio. Esto es completamente normal, pero una herramienta natural para desinflamar rápidamente es aplicar árnica.

Otro caso en el que esta planta puede servirnos de ayuda es cuando sufrimos irritaciones en la piel; ya sea por el roce con las zapatillas, la ropa u alguna caída. Es recomendable, en esos casos, aplicar árnica en la zona afectada durante los dos o tres días posteriores.

Si el caso es que sufrimos una lesión (ya sea un esguince o alguna contusión), también podemos utilizar los beneficios de esta mágica hierba para mejorarnos.

¿Cómo usarla? Si bien el árnica es una planta que se puede tomar como infusión, muchos recomiendan no hacerlo, ya que suele ser muy fuerte para nuestro hígado. Por esa razón, y para no perdernos de sus beneficios, podemos conseguir gel de árnica en varias farmacias. Una vez comprado el producto, se recomienda aplicarlo externamente en la parte lesionada, irritada o, simplemente, en la zona que queremos relajar post entrenamiento.

Si no queremos recurrir a las pastillas o al diclofenaco cada vez que sentimos contracturas después del entrenamiento, tenemos aquí dos buenas alternativas, naturales y económicas, para recuperar nuestro cuerpo y seguir ejercitándonos.

 

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