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Cuide su cuello, ¡no se confíe!

Las lesiones más graves en esta zona comprometen el movimiento, el equilibrio y la vida misma

Cuidar la postura implica mucho más que un tema estético. Se trata de proteger la columna vertebral y de dar equilibrio a una zona vital y por eso mismo muy delicada: el cuello.

Hablamos de la columna cervical, que está formada por siete vértebras, las cuales empiezan en la base del cráneo (C1)  y se van curvando hacia abajo hasta llegar al pecho, donde se conectan con las vértebras torácicas (C7).

En cuanto a la presencia de músculos, estos se distribuyen del tórax a la clavícula, las vértebras cervicales, la mandíbula y el cráneo está en la parte frontal o anterior del área cervical. Los músculos cervicales posteriores cubren los huesos a lo largo de la parte trasera de la columna y forman la mayor parte de los tejidos de la parte posterior del cuello.

Dicho esto, se entiende que se trata de una zona susceptible a las lesiones, las cuales requieren atención inmediata para evitar complicaciones como parálisis a largo plazo, pérdida del movimiento y coordinación, calcificación y osteoporosis, cuando no fracturas que pueden poner en riesgo la vida misma.

En orden de gravedad, las contusiones son las lesiones más leves y se presentan como magulladuras en la piel y los tejidos subyacentes del cuello, normalmente como resultado de un golpe directo.

Los esguinces cervicales son menos serios y mucho más frecuentes, y conlleva una lesión en los músculos o tendones del cuello.

 

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Las vértebras rotas o fracturadas suelen requerir de cirugía, en el mejor de los casos. El cuello se manifiesta con dolor en cabeza y hombros, sensación de crujido en la zona y pérdida de fuerza o movilidad.

Las lesiones propias del cuello

¿Cómo se produce una lesión en el cuello? El esguince o latigazo cervicales. Según los especialistas, lo ocasiona la transferencia al cuello de energía por un movimiento súbito, forzado, que provoca un movimiento repentino de la cabeza hacia atrás (hiperextensión) y hacia adelante (hiperflexión).

Algunos músculos se comprimen por un lado y se estiran por el opuesto, volviendo luego a su posición original, realizando la misma trayectoria que un látigo.

Aunque la causa más común es un choque de autos, pueden también provocarlo deportes como el boxeo, kick-boxing, full-contact o de alto riesgo, como esquí.

El tratamiento

Para los esguinces cervicales se recomienda inmovilizar con un collarín incluso durante varias semanas, según la gravedad de la lesión.

En caso de fractura, según la terapeuta Vanessa Jiménez, “las vértebras rotas deben sujetarse unas a otras con tornillos mediante cirugía y el paciente debe ser escayolado. La terapéutica física debe restablecer la amplitud de movimiento, la flexibilidad y la dureza”.

La protección básica de cascos en deportes de alto impacto puede evitar una tragedia. Nunca es demasiado en términos de seguridad.

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