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Piso pélvico, incontinencia urinaria y running

El piso pélvico es un grupo muscular ubicado en la parte inferior de la pelvis, encargado de sostener en posición adecuada los órganos pélvicos y del cual depende el bienestar sexual y urinario.

La continencia urinaria se pierde con la edad, pues según cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS), se produce incontinencia urinaria en el 85% de las mujeres a los 80 años.

Esta patología es completamente prevenible con un entrenamiento adecuado del piso pélvico y se pueden revertir problemas como la incontinencia urinaria de esfuerzo, la vejiga hiperactiva, el goteo terminal y la incontinencia post parto.

Por su parte, el ejercicio y la actividad deportiva son cada vez más importantes en la vida moderna y exigen al cuerpo de distintas maneras, por lo que se toman todo tipo de precauciones para evitar lesiones, desconociendo que el piso pélvico se afecta también con la práctica de deportes de silla (ciclismo, motociclismo y equitación), y de alto impacto (trote, trekking, trail running, aeróbicos), en los cuales la naturaleza de la actividad física genera un estrés adicional sobre esta zona.

En los ejercicios de alto impacto, cuando el talón cae sobre el piso, la fuerza ejercida con la caída se transmite al piso pélvico. Este impacto puede tener efecto de estiramiento del piso pélvico y cuando se repite en el tiempo puede debilitarse progresivamente hasta generar alteraciones anatómicas. La pérdida involuntaria de orina como resultado de un esfuerzo, movimiento rápido o contracción muscular de exigencia son frecuentes en aproximadamente 25% de los atletas hoy en día.

Desde 1994, el doctor Juan Luis Arcila Tovar, urólogo graduado del Hospital Militar Central de Bogotá y actualmente jefe de servicios de urología de la Clínica Soma en Medellín, ha promovido e investigado todo lo relacionado con la rehabilitación del piso pélvico. 26 años de experiencia lo convierten en un gran conocedor de los trastornos funcionales de la vía urinaria baja, piso pélvico e incontinencia urinaria, razones por las que ha creado el primer centro de entrenamiento del piso pélvico, en el cual utiliza la silla de estimulación magnética SEM, que es el método no invasivo más moderno para este tratamiento.

El entrenamiento se produce a partir de un campo magnético en la base de una silla, que emite ondas dentro del piso pélvico, que originan contracciones involuntarias de la musculatura, con lo que se logra su fortalecimiento y se genera bienestar pélvico. Como consecuencia mejora la función sexual, la continencia urinaria y la salud prostática.

Según el doctor Arcila, “la llegada de esta tecnología al país constituye un hito, ya que anteriormente se requería utilizar equipos invasivos. Ahora la persona sencillamente se sienta en la silla, y con sesiones de 20 minutos, estará previniendo o mejorando los efectos del desgaste del piso pélvico”.

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