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Triatlón de Bogotá, cada vez mejor

Como cada 7 de agosto, se celebró la fundación de Bogotá. En el marco del Festival de Verano se realizó el Triatlón de la ciudad, como de costumbre… pero este año todo fue diferente.

La renovación y el trabajo duro fueron los puntos en común entre la Alcaldía, el equipo directivo de la organización del evento y la Federación de Triatlón colombiana. Esa mancomunión de esfuerzos fue notable, dando una ventaja, afianzando positivamente este evento.

Una versión renovada de un clásico

Para la versión 2016 del triatlón Bogotá se habilitaron 400 cupos. Así, atletas elite y aficionados pudieron participar en las diferentes modalidades de competencia: triatlón olímpico, triatlón sprint, acuatlón y duatlón, en las ramas femenina, masculina, juvenil e infantil.

El sábado anterior a la prueba, en el Centro de Alto Rendimiento, se hizo la entrega de kits. De manera organizada se le entregó a todo participante la camiseta oficial del evento, un gorro de natación que identificaría a cada uno en su carril en la piscina y elementos promocionales. Tampoco faltaron los tatuajes temporales para colocar los números de competencia.

Puntualmente comenzaron las dos charlas informativas programadas donde se dieron los detalles del evento y se evacuaron algunas dudas con respecto al trazado.

Bienvenidos al triatlón de la ciudad

Al día siguiente, Bogotá amaneció con un buen clima, ideal para lo que se venía. Un cielo parcialmente nublado que ayudaría a que la temperatura no subiera demasiado. De acuerdo al cronograma, se abrieron las puertas al parque de bicicletas; seguidamente, sería el turno para el parque de tenis y poco a poco, tal como se esperaba, fueron comenzando las pruebas.

 La natación se llevó a cabo en las espectaculares instalaciones del Complejo Acuático, en su piscina olímpica. Una vez completada esta etapa de las competencias, los participantes se debían dirigirse hacia la Biblioteca Virgilio Barco -que no sólo sirvió de lugar de transición para los triatlonistas sino que fue el eje para las pruebas de atletismo. La cicloruta que la rodea y sus lindos jardines fueron testigo del esfuerzo de cada uno de los 400 participantes y un circuito sobre la carrera 60 fue la pista para el ciclismo. A pesar de los fuertes vientos que soplaron en todo momento, la velocidad de los atletas se mantuvo en alto nivel.

Los atletas de elite demostraron su pericia, capacidad y profesionalismo: fueron fuente de inspiración para los aficionados, que enamorados del deporte logran rasguñar a cada día de rutina y trabajo, horas para entrenar y poder ser cada vez mejores.

Al cruzar la meta de llegada, cada atleta recibió una medalla conmemorativa y tuvo acceso al área de recuperación, donde la organización ofreció bebidas y alimentos -además de zonas para estiramiento y masajes.

Una buena calificación para el Distrito, la Alcaldía, la organización del evento y los voluntarios, que juntos, demostraron que sí se pueden organizar eventos que satisfagan las necesidades y expectativas de los atletas. Y como bien lo dijo Arturo Roa, Director de Triatlón Bogotá, “este fue un nuevo comienzo para el triatlón en la ciudad y el país”.

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