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Sepa cómo huir de las excusas para no entrenar

Compilamos consejos de cómo no huir de la corrida con los famosos clichés

Cuando inician los entrenamientos, es común escuchar “excusas” para no calzarse las zapatillas. Eso no significa que algunas veces esas disculpas no tengan algún sentido. Sin embargo, en general, es necesario aplicar la fuerza de voluntad y mantener el foco para continuar firme en la corrida.

Por eso, compilamos algunas de las excusas más comunes que oímos de los corredores iniciantes, ayudándoles a encontrar una solución.

 

1. No tengo tiempo para entrenar

Simplemente, no tenemos tiempo para lo que no priorizamos. “Organícese y encaje el horario de entrenamiento en su rutina; en el comienzo, puede ser una vez por semana. Luego, aumentar a tres”, explica Bruno Ryker. Entrenar tiene que ser como lavarse los dientes, un hábito.

 

2. Estoy sin mi reloj GPS

Entonces, es una excelente oportunidad para poner a prueba su noción de tiempo/distancia y su percepción de esfuerzo para funcionar. Es interesante no basarse siempre en la misma fuente de respuesta e intensidad de entrenamiento.”La percepción subjetiva de esfuerzo (PSE) es un método simple, barato y eficiente para determinar la intensidad de los entrenamientos. Si aún así no se siente confortable, lleve a cabo un entrenamiento fartleck (variación de ritmo) y converse con su entrenador el motivo de la mudanza de entrenamiento”, explicó el entrenador.

 

3. Estoy muy cansado

Esa es la campeona de las excusas. La mayoría de las veces confundimos cansancio con pereza. Levántese y corra. “Si sabes que pasar por casa antes de ir a entrenar implica una gran chance de renunciar al entreno, revisa tu logística y, entonces, ve directo al entrenamiento desde el trabajo. Y si llegas al final del día muy cansado mentalmente, organízate para correr por la mañana”, cuenta Bruno. Otro tip es ponerse la ropa de entrenamiento antes de estar completamente decidido. Eso sirve para decidirse.

 

4. No veo una evolución en mis tiempos

“La evolución llegará cuando sus entrenamientos se conviertan en rutina, será una consecuencia de su esfuerzo. Si está comenzando, la evolución ya está en salir de una vida sedentaria hacia una vida físicamente activa”, dijo Bruno. Las mejoras fisiológicas como la disposición del día a día, el mejor descanso, los buenos hábitos alimenticios, entre otros, irán surgiendo de a poco, todo es una cuestión de costumbre.

 

5. No pierdo peso

Entrenar repetidamente no significa que vas a perder peso. Estar más saludable es un conjunto de factores que va más allá de los entrenamientos, como alimentación, mejora del sueño y cuidados con el organismo.

“Estudios recientes demuestran que los entrenamientos cortos y de alta intensidad son más eficaces para la quema de grasas que los famosos “largos”, pero no por eso tienes que andar picando para todas partes, las carreras largas tienen su función principal en el ajuste de estrategias para las pruebas más largas”, sostiene el entrenador.

 

6. El clima cambió (Lluvia-Frío-Calor)

En esos casos, se exige un poco más de disposición para salir de la cama en un día lluvioso o bien frío. Si ya sabe que el día será así, separe su ropa la noche anterior a su entrenamiento. Al llegar, de regreso, tome una ducha y vístase. Si el día fuese de calor intenso, intente correr antes de que salga el sol o al final del día.

 

7. No corro porque puedo lesionarme

“A pesar de ser una actividad de impacto, la corrida no lesiona a nadie mientras sea bien administrada. La gran mayoría de las personas se lesionan debido a la fragilidad muscular o la falta de preparación para determinados entrenamientos”, explicó, por último, el entrenador.

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