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Los 5 motivos que te hacen comer más

Si hicieran una encuesta para saber lo que mucha gente desea este nuevo año, perder peso y ganar más dinero, casi con seguridad, estarían entre las primeras posiciones.

No podemos ayudarte a mejorar tu estado financiero, pero sí tu estado físico (y mental), aportando un granito de arena para que lleves una vida más saludable. 

Muchos hacen promesas para perder peso. Algunos lo consiguen, otros sólo se quedan en eso de desearlo. Cerrar la boca, sabemos, no es una de las tareas más fáciles.

Pero saber qué es lo que te lleva a comer más de lo necesario es uno de los primeros pasos para repensar el comportamiento y perder esos kilitos que te incomodan.

Ativo, nuestro sitio hermano en Brasil, conversó con Roberta Lima, nutricionista de la Maratón de Río, para saber cuáles son los factores que te hacen comer más de lo que necesitas. 

Los 5 motivos que te hacen comer más

1. Consumir carbohidratos refinados

Los carbohidratos refinados (panes, harina y azúcar blancos, por citar algunos) pasan por el proceso de refinamiento, en el cual pierden fibras, vitaminas y minerales.

Las fibras son responsables de aumentar la saciedad y reducir la velocidad con la cual el azúcar llega a la célula (índice glucémico). 

Sin ellas, los niveles de azúcar en la sangre aumentan rápidamente, generando una señal para que el páncreas aumente la producción de insulina, hormona responsable de mantener estable el nivel de azúcar en sangre.

Con eso, los niveles de azúcar caen rápidamente, acarreando la necesidad de consumir más carbohidratos. Ese ciclo seguirá repitiéndose y haciendo que la sensación de hambre nunca acabe.

 

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2. No apostar a las grasas insaturadas

Las grasas insaturadas están relacionadas al aumento de la saciedad. Buenas fuentes de grasas insaturadas son las oleaginosas (castañas, nueces, etc), o el aguacate, el salmón o el aceite de coco.

3. Comer con prisa

“El cerebro y el estómago trabajan juntos para controlar el hambre. Son necesarios cerca de 20 minutos para que actúe la hormona ghrelina, responsable de hacer que la sensación de saciedad se manifieste.

Cuando comemos rápidamente y masticamos poco la comida, el cerebro no percibe que está satisfecho, provocando el aumento de la ingesta calórica.

4. Pasar muchas horas sin comer (ojo: no para todos)

Eso depende mucho. Algunas personas tienen una tolerancia mayor al ayuno, consiguiendo usar herramientas para perder peso, como el ayuno intermitente o ejercicios aeróbicos en ayuno.

Otras personas tienen un hambre incontrolable cuando están mucho tiempo sin comer y acaban comiendo calorías en exceso cuando vuelven a alimentarse.

Es importante consultar a un nutricionista para entender cuál es la estrategia que se aplica mejor en cada caso.

5. Las tentaciones de la vista y el olfato

Nuestra relación con el alimento comienza cuando estamos en el útero materno y es afectada por emociones. No sólo el olor del alimento, sino el recuerdo que éste despierta puede aumentar el deseo por una comida.

Muchas veces no comemos por hambre, y sí por el placer que ingerir un alimento nos proporciona.

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