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Estudio lo confirma: el ejercicio mejora la expectativa de vida

Un estudio dice que el entrenamiento mejora la expectativa de vida. Es decir: hace que las personas vivan más y mejor

Aunque ya hay estudios encaminados a establecer la influencia de la actividad física frecuente en la expectativa de vida, esta vez la Universidad de Sidney lo confirma.

Los ejercicios de fuerza, según el estudio, reducen el riesgo de muerte prematura. Y el trabajo específico, como las sentadillas o las flexiones, pueden mejorar notablemente la expectativa de vida.

La investigación, que tuvo en cuenta a 8000 personas, encontró que aquellos deportistas que trabajaron la fuerza redujeron en un 23% el riesgo de muerte prematura y en un 31% las muertes relacionadas con cáncer.

El Ministerio de Salud de Colombia recomienda al menos 150 minutos de actividad física para los mayores de 18 años (dos horas y media en total, media hora de lunes a viernes).

La actividad física incluye caminar rápido, montar en bicicleta, nadar continuo, patinar, bailar, empujar una silla de ruedas, aeróbicos de bajo impacto o taichí.

Además, sugiere al menos 75 minutos de actividad física vigorosa como trotar, correr, saltar lazo, jugar fútbol, baloncesto, tenis o hacer actividades de gimnasio como spinning o aeróbicos de alto impacto.

 

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Se incluyen también trayectos en bicicleta con grandes distancias en montaña, caminar con morrales o artes marciales.

En el apartado del trabajo de fortalecimiento muscular, el Ministerio sugiere ejercicios que ayudan a los músculos y a los huesos a estar fuertes, mejorar la postura y prevenir enfermedades como la osteoporosis.

Mejora tu expectativa de vida

En estas actividades los músculos trabajan contra una resistencia, como cuando se empuja o se jala algo. Se deben realizar ejercicios para los brazos, el tronco y las piernas.

Por ejemplo: levantar y cargar bolsa con mercado, hacer ejercicios como abdominales, flexiones de brazo, hacer barras, subir escaleras, artes marciales, clases de gimnasio como pilates o hacer rutinas con pesas.

Un detalle para resaltar del estudio de la Universidad de Sydney es que asegura que el ejercicio que se hace en el gimnasio es tan efectivo como aquel que se practica en casa.

La recomendación en este caso con prácticas con el propio peso corporal (también conocido como calistenia) y otras como fortalecimiento de glúteos y piernas con sentadillas, fortalecimiento de tríceps, flexiones, abdominales, etcétera.

La clave es no excusarse en la falta de tiempo ni en la imposibilidad de usar implementos sofisticados: basta con tener ganas de vivir más y mejor para dedicarle tiempo al ejercicio.

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